9 tips para permanecer en Chile

Paga un viaje a Chile y serás recibido con los brazos abiertos. ¡Como viajero, está obligado a entrar en contacto con uno o más de los modales, tradiciones o costumbres chilenas que pueden dejarlo completamente aturdido, confundido o en absoluto incredulidad! Aquí hay algunos consejos que pueden ayudarte a familiarizarte…

Escuchará el ‘-po’ agregado a prácticamente cada palabra

La gramática y el habla chilena pueden dejar mucho que desear. Incluso aquellos que se consideran fluidos en español antes de llegar al país quedarán desconcertados. El principal razonamiento para esto es la falta de pronunciación clara y la velocidad del habla. Además, se agrega ‘-po’ al final de casi cualquier cosa, ya sea por énfasis o porque los chilenos simplemente tienen ganas: sipo, nopo, yapo, Miércoles’po, lo que sea.

La gente tiene elevaciones por la tarde.

Algo así como tomar un té por la tarde o alturas, “tomar la once” es cuando los chilenos toman una taza de té o café acompañados de pan o tostadas con aguacate, mermelada, paté o jamón. Por lo general, esto se hace temprano en la noche, ya que el almuerzo es la comida principal, que consiste en tres platos que se comen alrededor de las 2 pm.

Usar ‘-ito / a’ sugiere afecto o algo que es pequeño

Una muestra de afecto muy común en Sudamérica, Chile en particular, es agregar ‘-ito / a’ al final de una palabra o nombre. Por ejemplo, llamando a tu hijo Juan, Juanito, o una chica También se usa en conversaciones generales, como “¿Tomemos tecito?” (“¿Tomamos té?”).

Amadas marraquetas son el pan de elección.

Los chilenos supuestamente comen la segunda mayor cantidad de pan en el mundo, por lo que sería conveniente que tuvieran un pan favorito, que es la marraqueta. Se considera un pan tan sagrado que “nacer con una marraqueta bajo el brazo de uno” significa que el futuro de un niño está asegurado.

Las especias están en todas partes (incluso en sándwiches)

A los chilenos les encanta una patada extra en su comida, ya sea que estén agregando pebre o chimichurri al pan antes de una comida o en su sándwich, o si les dan un poco de batido de ají o merken a su cocina. La comida sabrosa realmente explotará en tu boca una vez que hayas agregado todos los ingredientes clave necesarios.

El sistema de colas es confuso

Cualquier persona de fuera de Chile encuentra esta alucinante. En lugar de formar una cola ordenada, debe colocar su orden en la primera cola, pagar en la segunda cola y recoger su orden en la tercera cola. Sin embargo, si no está familiarizado con este sistema, las posibilidades de hacer cola en la cola incorrecta y tener que volver a iniciar son muy altas.

El aguacate va con TODO

La primera pieza de vocabulario que necesitarás aprender es “palta”, que no es lo mismo que el español “aguacate”. Si visita La Vega en Santiago, puede comprar entre 7 y 10 aguacates pequeños por una luca (1.000 pesos chilenos (US $ 1.57)), lo cual es increíble en comparación con los supermercados fuera del país. Además, si pides comida de la calle, es probable que te pregunten si te gusta “con palta” (con aguacate).

Lo compararás con un animal

A los chilenos les encanta usar las comparaciones con los animales en las conversaciones diarias. Un buen ejemplo de esto es cuando la gente dice “está pasándolo chancho”, que en realidad es una comparación con un cerdo, pero no se ofenda, porque significa que se lo está pasando bien en lugar de sugerir atributos similares. Otra expresión comúnmente escuchada es “echando la yegua”, que no significa que estés yegua acostada, sino que te relajas después de una actividad agotadora, que también puede usarse cuando has comido mucho.

No es un terremoto hasta que son más de 6 en el Richter

Si sientes que la tierra se mueve, no te asustes: las primeras impresiones pueden sugerir que es un terremoto (terremoto), pero la experiencia determina que es “solo” un temblor (temblor) si es 6 o menos en el Richter. En estos casos, los chilenos apenas baten un párpado y durante las próximas horas, la gente se preguntará “¿Sentiste eso?”, Algunos de los cuales responden que no, porque se han acostumbrado a ellos.

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